Internacional.- Movimientos populares ratifican la convocatoria a un paro nacional y una gran marcha en Santiago en rechazo a las políticas del Gobierno de ultraderecha. Organizaciones sociales y sindicales se movilizaron en la Alameda de Santiago de Chile y Valparaíso para rechazar los recortes presupuestarios del Gobierno de extrema derecha que encabeza José Antonio Kast. La protesta pacífica fue reprimida por el Cuerpo de Carabineros, que dispersó a los manifestantes con el uso de carros lanza agua y gases lacrimógenos.
La movilización coincidió con la primera cuenta pública del mandatario ante el Congreso, cuando defendió un recorte de 6.000 millones de dólares en 18 meses para reducir lo que calificó como déficit estructural, mientras busca disminuir del 27% al 23% los impuestos a las grandes corporaciones, en un contexto dijo de recesión económica. Estas decisiones representan un retroceso democrático que amenaza derechos fundamentales, generando denuncias de violencia política y hostigamiento contra voces críticas.
Los manifestantes denunciaron que las medidas de austeridad reducen 413.000 millones de pesos al presupuesto de la salud pública, afectando la atención hospitalaria, además de advertir que la reducción impositiva mermará el financiamiento de los derechos sociales básicos y precarizará aún más la economía familiar.
La vicepresidenta nacional de la organización gremial, Sandra Olivares, aclaró que la jornada busca visibilizar el rechazo rotundo de las y los trabajadores del sector sanitario frente a la reducción de recursos públicos.
La dirigente advirtió que las restricciones financieras impactarán negativamente en el sistema de salud pública, afectando de manera directa tanto a los pacientes como al personal sanitario. Según sus declaraciones, los centros hospitalarios y la atención primaria de Chile ya registran severas dificultades financieras para cubrir sus necesidades básicas antes del inicio del invierno. Ante este escenario, Olivares demandó responsabilidad política al Gobierno de José Antonio Kast y a los partidos del Congreso para defender el financiamiento estatal. Las protestas, que se replican en diversos puntos del territorio nacional, reafirman la resistencia de los movimientos populares en la defensa de los derechos fundamentales de la nación suramericana.
Manifestantes chilenos portaron pancartas y lienzos institucionales en defensa del presupuesto de los hospitales públicos y la atención médica primaria en las comunidades vulnerables. Foto: teleSUR.
Las coordinadoras sociales confirmaron que las jornadas de protesta se extenderán progresivamente hacia las principales plazas y avenidas de las distintas regiones de Chile. La clase trabajadora chilena ratificó su voluntad de permanencia en las calles para defender el financiamiento estatal frente a las políticas de austeridad.
El mandatario anunció la creación del Registro de Vándalos e Incivilidades para suprimir beneficios sociales estatales, como la gratuidad universitaria y la Pensión Garantizada Universal, a quienes se considere que cometan infracciones graves.
Ratificó su política fronteriza mediante la construcción de una zanja en el norte y la presentación de un plan para forzar el retorno de 330.000 inmigrantes indocumentados. Los movimientos populares ratificaron la convocatoria a un paro nacional y una gran marcha este miércoles en Santiago en rechazo a las políticas de la administración de Kast.

